No todos los denarios son iguales: La plata de los emperadores
SOFIA SERRANO COELLO DE PORTUGALShare
No todos los denarios son iguales. Algunos de los más icónicos son verdaderas obras de arte.
Los denarios de Domiciano
Domiciano (81–96 d. C.): El "perfeccionista". Sus monedas son famosas por tener una plata casi pura y un detalle artístico increíble. Era un emperador que cuidaba su imagen al milímetro.

Los denarios de Trajano
Trajano (98–117 d. C.): El denario del éxito. Acuñados en la época de máxima expansión de Roma, estas monedas muestran un imperio rico y orgulloso, lleno de escenas de conquistas y botines de guerra.

Los denarios de Julia Maesa y Julia Soemias
Los denarios de la Dinastía Severa pertenecen a una de las etapas más intensas y "telenovelescas" de Roma. Aquí el denario dejó de ser solo propaganda de guerra para convertirse en un asunto de familia, poder femenino y tragedias shakesperianas.
Algunos de los rostros acuñados en esas monedas son de mujeres, en esta época, las mujeres de la familia imperial movían los hilos de muchos de los asuntos del imperio.
- Julia Maesa: Abuela de dos emperadores y auténtica estratega. Sus denarios la muestran con un aspecto digno y severo. El dato curioso es que ella fue quien sobornó a las legiones con sacos de denarios para que proclamaran emperador a su nieto Heliogábalo.

- Julia Soemias: Madre de Heliogábalo. Sus monedas buscaban legitimar su posición en un mundo de hombres. A menudo aparecía con el título de Venus Caelestis, intentando dar una imagen de belleza y divinidad mientras el Imperio lidiaba con el comportamiento excéntrico de su hijo.

En los denarios de Julia Maesa y Julia Soemias, se prestaba muchísima atención al peinado. Las pelucas y los rizos elaborados eran tendencia en Roma, y las mujeres de todo el Imperio copiaban el estilo de pelo que veían en las monedas de Julia Maesa.
Los denarios de Geta
La historia de los denarios de Geta es triste y fascinante. Gobernó junto a su hermano Caracalla, pero se odiaban a muerte. Tras asesinar a Geta en los brazos de su madre, Caracalla ordenó una Damnatio Memoriae. Esto significaba borrar todo rastro de Geta: estatuas, inscripciones y, por supuesto, fundir sus monedas.
Por eso, encontrar un denario de Geta en buen estado es como encontrar una pieza prohibida; son testimonios de un emperador que su propio hermano intentó eliminar de la existencia.
Los denarios de Alejandro Severo
Alejandro Severo llegó al trono muy joven tras el caos de su primo Heliogábalo. Sus denarios reflejan un cambio de tono radical. Sus retratos son los de un joven serio y responsable. Quería transmitir que "el niño rebelde se ha ido y ahora hay un adulto al mando".

Bajo su reinado, la pureza de la plata en el denario empezó a bajar peligrosamente. Fue uno de los últimos emperadores en emitir denarios de "buena" calidad antes de que la crisis del siglo III hiciera que las monedas fueran casi de cobre bañadas en plata.