El árbol de los deseos - Sophie's in Jupiter

El árbol de los deseos

Los primeros pendientes Ginkgo que elaboré, los hice con hojas de un árbol del Parque del Retiro. Una navidad fui a coger más hojas y me encontré con que las habían retirado todas del suelo y me había quedado sin materia prima, así que busqué una alternativa y encontré que muy cerca existía un Ginkgo centenario protegido. Este Ginkgo estaba en el Parque de la Fuente del Berro.

Hojas del Ginkgo de los deseos

Cuando fuí a coger hojas para hacer los pendientes, me encontré con un maestro de Reiki que le estaba haciendo peticiones al árbol. Fue él quien me contó la historia del árbol de los deseos y mientras la narraba, observé que de vez en cuando se acercaban otras personas que parecian conversar con el árbol. Desde entonces elaboro los pendientes Ginkgo con hojas de este ejemplar tan especial, nos gusta creer que puede ayudar a cumplir los sueños y esperanzas a quienes los lleven.

Leyenda del árbol de los deseos

Hace muchos años el Parque de la Fuente del Berro pertenecía a un Marqués que poseía muchos bienes y pertenencias. Sin embargo, lo único que le importaba era poder curar a su esposa que padecía una grave enfermedad. A pesar de los tratamientos y las visitas de doctores ella no mejoraba. El Marqués languidecía desesperado cuando oyó hablar de una especie de árbol que se consideraba un fósil vivo, el Ginkgo Biloba, un árbol muy especial, el único superviviente de su especie y que databa de hacía 275 millones de años. Sus hojas y semillas se empleaban en la medicina tradicional china para sanar distintas afecciones y era un árbol sagrado para la tradición budista.

Ginkgo de los deseos

Plantó el árbol en el parque y le rogó que curara a su esposa, al poco tiempo, de forma milagrosa ella empezó a mejorar y se repuso totalmente. Desde entonces este Ginkgo se conoce como el árbol de los deseos y la creencia popular es que aquello que se le pida, de una forma u otra, será concedido.

Este ejemplar continúa hoy en el Parque de la Fuente del Berro y es probablemente, el árbol más espectacular de la zona. Tiene un espacio acordonado alrededor de él y cuando llega el otoño y sus hojas se caen, éstas no son recogidas, como la del resto de árboles del parque, permanecen a los pies del árbol dejando un manto amarillo hipnótico.

Manto de hojas del Ginkgo de los deseos